II. LA HISTORIA DE LA DOCTRINA DEL ESPÍRITU SANTO
"El que ignora la historia esta condenado a
repetirla" Churchill.
A. LOS AÑOS ANTES DEL CONCILIO DE NICEA (95 - 325)
Problemas principales:
- La personalidad del Espíritu Santo
- La deidad del Espíritu Santo
- La procedencia del Espíritu Santo: ¿viene del Padre o viene dé Padre y del Hijo?
Los padres apostólicos tomaron la personalidad y la deidad del Espíritu
Santo por sentado. Uno de los credos más antiguos, el "Romanum" reza
así en referencia al Espíritu Santo::
"...nacido del Espíritu Santo y del la Virgen
María...".
"...y en el Espíritu Santo, la Iglesia Santa.."
La fe en la personalidad y la deidad del Espíritu Santo es expresada
bastante clara en la gran mayoría de los documentos de esta época,
incluyendo las doxologías y las fórmulas que fueron usadas en el bautismo.
Sin haber reflexionado estas verdades de forma profunda, los padres
apostólicos, junto con los primeros creyentes afirmaron la deidad y
personalidad del Espíritu Santo.
1. El montanismo
En Frigia (Asia Menor) surge por primera vez una nueva
doctrina acerca del Espíritu Santo: aquella región era un centro de la
magia y del ocultismo. De allí venía Montano. Priscilla y Maximilla eran
sus colaboradoras y discípulas y eran consideradas por Montano como
profetisas.
Nada más convertirse al cristianismo, Montano pretendía
ser el cumplimiento de las promesas del parákletos de Juan 16.
Características de este movimiento:
- inmadurez espiritual.
- importancia sobresaliente de profecías.
- dominado por mujeres (con la notable exepcíón de Montano).
- advertencias y profecías del inminente retorno del Señor.
Sorprendente: Aún un creyente y teólogo como Tertuliano
llegó a ser discípulo de este movimiento herético.
B. DE NICEA A CALCEDONIA (325 -451)
En 381 (concilío de Constantinopla) la cuestión de la
deidad del Espíritu Santo fue resuelta definitivamente . La fórmula para
decidir el asunto era el famoso homoousios que se impuso a la
expresión menos precisa y correcta homoiousios. El asunto era que
Padre, Hijo e Espíritu Santo comparten la misma esencia de su ser, y no
sólamente una esencia similar. Algunos teólogos de Macedonia se opusieron a
la formula homoousios y por lo tanto a la plena deidad del Espíritu
Santo, pero sus puntos de vista no prevalecieron en el concilio.
Pero aún así, las discusiones sobre la deidad del Espíritu
Santo no desaparecieron del todo. Por lo tanto, Agustín, que defendió la fe
contra la herejía del Pelagianismo, expuso una vez más la deidad del
Espíritu Santo en una de sus obras más importantes, "De
Tr¡nitate".
C. DE CALCEDONIA A LA REFORMA (325 - 1517)
589: Concilio de Toledo. Las iglesias de Occidente
afirman: el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo (fórmula en latín:
"filioque"). Las iglesias de Oriente sin embargo nunca han aceptado
esta postura.
¿Por qué tiene cierta importancia esta doctrina?
Porque es un intento de describir la eterna relación entre
el Espíritu y las otras personas de la Trinidad. El procede de ellos
eternamente y sin causar ningún cambio o división en la esencia de
Dios.
¿Qué enseña el NT sobre este asunto?
- Juan 14:26: El Padre envía al Espíritu Santo en el nombre del Hijo
- Gálatas 4:6: Dios evía el Espíritu Santo de su Hijo.
- Juan 15:26: Jesucristo enviará al Espíritu Santo del Padre. Por lo tanto, el Espíritu Santo procede del Padre
- Juan 16:7: Jesucristo enviará al Espíritu Santo.
Resumen: El Espíritu Santo procede del Padre, pero es enviado por el Hijo.
Sin embargo, hay que admitir que este problema no es un problema muy
trascendental.
D. EL MISTICISMO MEDIEVAL
El misticismo medieval es caracterizado por conceptos bastante imprecisos y
dominados por la experiencia. Segun su postura, podemos estar tan unidos
con Dios hasta perdernos en El. A veces no queda muy claro si los místicos
hablan del Espíritu Santo cuando hablan de la "luz" que tenemos en
nosotros. Algunos místicos entendieron el Espíritu Santo más como un poder
o una influencia que una persona.
E. LOS AÑOS DE LA REFORMA
Más que ningún otro teólogo de la época de la Reforma, Juan Calvino se
dedicó a la doctrina del Espíritu Santo. En su obra maestra, la
Institución, él elabora la doctrina de la Trinidad de una forma muy
coherente y brillante, ‘poniendo énfasis en la autotheotes (plena
existencia como Dios) de cada persona de la Trinidad. Uno no exagera
afirmando que Juan Calvino "re-descrubrió" la doctrina del Espíritu
Santo. Por eso también es llamado el teólogo del Espíritu Santo.
Los reformadores pusieron también énfasis sobre la importancia del Espíritu
Santo en la regeneración de una persona y en su testimonio al creyente de
que realmente es salvo ("testimonium internum Espiriti Sancti")
F. EL SIGLO XVII Y XVIII
Sinergismo: La regeneración no es obra exclusiva
del Espíritu Santo, sino que el hombre coopera con El.
Arminianismo: Parecido al sinergismo:
cooperación de la voluntad humana con El Espíritu Santo en la regeneración.
Misticismo: Movimiento como reacción contra a
autoridad de la Iglesia. Enseñaron: el creyente solo tiene que estar sujeto
al Espíritu. Desprecio de la doctrina.
Racionalismo: Énfasis sobre el razonamiento humano, restando
importancia a la obra del Espíritu Santo.
Los puritanos: Su teología era calvinista. Uno
de sus mejores teólogos: John Owen. Escribió una de las mejores obras hasta
el día de hoy sobre el Espíritu Santo.
Pietismo: Movimiento que puso de nuevo el énfasis sobre una
relación personal con Dios y una vida bajo la dirección del Espíritu Santo.
Avivamientos: Otra vez la importancia del Espíritu Santo fue
enfatizada y teólogos como Jonathan Edwards en Nueva Inglaterra (Estados
Únidos) reconciliaron de manera brillante una doctrina ortodoxa del
Espíritu Santo con una experiencia ortodoxa del Espíritu Santo. Con ciertos
reparos, también Juan Wesley hizo una gran labor en esta área.
G. ELSIGLO XIX
Irvingianismo: Era la reacción contra el
racionalismo predominante, también en la teología. Hay muchas similaridades
entre los Irvingianos y los Montanistas.
Avivamientos: Moody, Keswick Conference y el
movimiento misionero.
H. EL SIGLO XX
Movimiento pentecostal y carismático: de esto hablaremos
en otro lugar.
I. CONCLUSIONES
Una doctrina correcta del Espíritu Santo siempre ha sido amenazada por
diversos errores a lo largo de la historia:
- Intelectualismo: Debemos cuidarnos de creer en doctrinas (aunque sean correctas) de una forma exclusivamente intelectual. Esto se aplica de forma especial a la doctrina del Espíritu Santo.
- Pelagianismo: Amenaza constante de la doctrina del Espíritu Santo. El es absolutamente soberano en nuestra salvación. No es posible para ningún hombre convertirse al evangelio aparte de la obra del Espíritu Santo.
- Formalismo: Énfasis sobre el ministerio sacerdocial y autoritarismo eclesiastical. Siempre apaga al Espíritu Santo.
- Emocionalismo: Sobre-énfasis del Espíritu Santo a costa de una doctrina equilibrada. Lleva al fanatismo y sectarismo.
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