V. SU VENIDA A LA TIERRA
Es impresionante como vemos a través de AT una imagen cada
vez más completa de la venida del Mesías. Poco a poco Dios revela más datos
sobre la venida de Cristo.
A. PROFECÍAS SOBRE LA VENIDA DE CRISTO |
1. Prot-evangelio Génesis 3:15 |
| Inmediatamente después de la caída del hombre Dios anuncia
que la semilla de la mujer herirá la serpiente en la cabeza. Viendolo a la
luz del NT, está claro que esta profecía se refiere a la derrota de Satanás
por la sangre derramada de Jesucristo. Incluso en esta profecía, la
humanidad y la divinidad de Cristo son reveladas: como descendiente de Eva
es un ser humano. Para poder derrotar a Satanás tiene que ser di-vino. |
2. Línea de Abraham |
| Génesis 12:2 | A través de Sem y Noé sería finalmente Abraham el
portador de las promesas divinas. Aunque aquí no se le menciona el Mesías
personalmente, desde el punto de vista del NT está claro que solamente con
la venida del Mesías pueden cumplirse estas promesas. |
3. Línea de Judá |
| Génesis 49:10 | La siguiente de las grandes
promesas del AT. Con el nacimiento de Jesucristo, los reyes israelitas
cesaron. Silo significa "El al que lo pertenece”. Se habla aquí del
cetro y de la persona que legítimamente lo tendrá en sus manos. Los judíos
reconocieron plenamente que esta profecía se refiere al Mesías venidero
(Targum Jonatán y Targum Pseudo-Jonatán). |
4. Linea de David |
| 2 Samuel 7:12-16 | El pacto que Dios aquí hace con
David incluye los siguientes puntos:
- David iba a tener un hijo que le seguiría para establecer y consolidar su reino (v. 12).
- Su hijo iba a construir el templo (v.13a).
- El trono del Reino iba a permanecer para siempre (13b).
- La misericordia de Dios estará con la casa de Salomón (14.15).
- La casa de David y su Reino permanecerán para siempre.
La última de estas promesas no implica una dinastía
ininterrumpida. Por ejemplo el exilio babilónico la interrumpió y de
momento tampoco hay rey en Israel, pero la casa de David siempre tiene el
derecho al trono de Israel. Jesucristo será la única persona que puede
comprobar con su genealogía su derecho al trono. |
5. Nacido de una virgen |
| Isaías 7:14 | Hay dos palabras para
"virgen” en hebreo:
- betulah: se refiere a una mujer que es virgen en el sentido físico
- almah se refiere a una mujer joven que ha alcanzado la edad para casarse.
La palabra usada por Isaías es la segunda y esta palabra es más completa
que la primera y por lo tanto más idónea en referencia a María. |
6. Lugar: Belén |
| Miqueas 5:2 | En Mateo 2:6, los escribas dicen a
Herodes con gran seguridad que el Mesías iba a nacer en Belén. Entre los
judíos era conocido que Cristo iba a venir de Belén (Juan 7:42).
Belén significa "casa del pan” (Beth Lehem). Tiene mucha lógica
que el pan de la vida proceda justamente de aquella ciudad. |
7. El precursor |
| Isaías 40:3 | En el sentido inmediato este versículo se
refiere al hecho de que el Señor iría por |
| Malaquías 3:1 | delante de su pueblo en su viaje
al exilio en Babilonia. En un sentido más amplio hablan del ministerio de
Juan el Bautista en cuanto a Jesucristo |
8. Rey
| | Números 24:17: | Balaam, el falso profeta vio a
Jesucristo y profetizó del El. |
| Salmo 2:6: | Un salmo mesiánico que habla del
hecho de que el Mesías venidero será rey. |
9. Profeta |
| Deuteronomio 18:15.18 | Aquí el Mesías
venidero es comparado con Moisés. Solamente algunos puntos que tenían en
común:
- Los dos fueron salvados de una muerte violenta en su niñez.
- Los dos liberaron a su pueblo (Éxodo 3:10).
- Los dos actuaron como mediador entre Dios y su pueblo (Éxodo19:16; Éxodo 20:18).
- Los dos intercedieron por su pueblo (Éxodo 32:7-14.33).
- Los dos salieron den Egipto.
|
10. Sacerdote |
| Salmo 110:4 | Según su descendencia humana,
Jesucristo jamás hubiese podido ser sacerdote, puesto que salió del tribu
de Juda. Pero Salmo 110 y también Hebreos 5.5.6 confirman que
el Mesías no iba a ser sacerdote según el órden levítico, sino según el
órden de Melquisedec. |
11. Lleva los pecados del mundo |
| Isaías 53:4 | Esta profecía habla tan
claramente de los sufrimientos del Mesías en nuestro lugar que los judíos
hasta el día de hoy no encuentran una explicación satisfactoria para este
pasaje. |
12. Escarnio |
| Salmo 22:7.8 | En Mateo 27:31 vemos como
esta profecía también se cumplió de una forma impresionante. |
13. Manos y pies traspasados |
| Salmo 22:16 | Este versículo habla de la
crucifixión del Mesías aunque este tipo de ejecución no fue conocida hasta
tiempos muy posteriores. Otros pasajes que hablan de manos y pies
traspasados: Zacarías 12:10. |
14. Ningún hueso quebrantado |
| Salmo 22:17
| | Salmo 34:20 | Juan 19:33 nos
cuenta, como los soldados no le quebrantaron los huesos de las piernas
puesto que Jesucristo ya estaba muerto. Este procedimiento aceleraba la
muerte por asfixia. Los condenados a muerte no podían apoyarse más con sus
piernas si estas fueron rotas. |
15. Soldados juegan por sus vestidos |
| Salmo 22:18 | También una profecía que
fue cumplida por personas que no tenían ni idea que estaban cumpliendo algo
que fue anunciado 1,000 años antes (Juan 19:24) |
16. Oración de Jesucristo |
| Salmo 22:1 | Mateo 27:46 nos muestra el
cumplimiento de estas palabras en la oración que Jesucristo pronunció en la
cruz. Este salmo es una clara profecía de la crucifixión como ya hemos
visto. |
17. Desfigurado
| | Isaías 52:14 | Se cumple en Juan 19:1 |
18. Azotado y muerte |
| Isaías 53:5 | Se cumple en Juan 19:1.18 |
19. Resurecci6n |
| Salmo 16:10 | Hechos 13:35 refiere
este salmo claramente a la resurrección. |
20. Ascensión |
| Salmo 68:18 | Efesios 4:8 hace
referencia a este salmo mencionando la ascensión de Jesucristo al
cielo. |
B. LA "KENOSIS”
1. Significado y referencia bíblica de la palabra
La palabra "kenosis” sale en Filipenses 2:7 en
su forma verbal: ekénoosen). La traducción Reina-Valera traduce la
palabra: "se despojó a si mismo”. La palabra sale en el NT en cuatro
versículos más: Romanos 4:14; 1 Corintios 1:17; 1 Corintios 9:15;
2 Corintios 9:3. En cada uno de estos versículos el significado de la
palabra es: "resultar vano”, "hacerse vano”, "ser vano” y
"desvanecer”. Ninguna de estas traduccionés cabe exactamente en
Filipenses 2:7.
2. La doctrina bíblica de la "kenosis”
La traducción de ekénosen en Filipenses 2:7 se decide por su
contexto. ¿A qué se refiere esta palabra? Tomando en cuenta el contexto,
solamente caben dos opciones, puesto que la palabra ekénosen tiene
que referirse a una cualidad divina. La primera opción sería "forma de
Dios” (v.6a), la segunda sería "ser igual a Dios” (v.6b). Siguiendo
una exégesis gramatical exacta, lo más probable es que la expresión
ekénosen solamente se refiere a la segunda posibilidad que en la
construcción sintáctica de la frase es la más cercana.
Incluso, dejando el contexto fuera de consideración, este versículo no dice
que Jesucristo había dejado en algún momento la "forma de Dios”. La
palabra "forma” no se refiere a elementos externos de la existencia de
Dios, sino a sus atributos y a su ser o su esencia.
El hecho de que Cristo asumió la naturaleza humana y por lo tanto la forma
de un siervo no implica que el abandonó su "forma de Dios”. Jesucristo
sigió siendo Dios durante su encarnación. El segundo elemento divino, el
"ser igual a Dios”, no habla de la cualidad de su ser (la cual no ha
cambiado, Jesucristo sigue siendo Dios) sino de otro modo de existencia
(haber asumido la naturaleza humana adicionalmente a la divina). Ahora
Jesucristo aparece como un siervo. En vez de alguién que manda, él ahora
voluntariamente se somete a las limitaciones de su naturaleza humana.
El mismo versículo nos explica en que precisamente consiste la
"kenosis”:
- Tomar forma de siervo (v.7)
- Hacerse semejante a los hombres (v.7)
- Estar en la condicición de hombre (v.8)
Además tenemos en la frase "se humilló a si mismo” un
paralelismo que explica el significado de ekénosen ("se despojó
a si mismo”).
Tomando todo esto en cuenta, se puede decir que el
"despojarse de si mismo” incluye sobre todo estos tres elementos:
a. El encubrimiento de la gloria que Jesucristo tenía
antes de la encarnación.
Juan 17:5
b. Su humillación al asumir la naturaleza humana con sus
limitaciones.
Romanos 8:3
c. Jesucristo renunció al uso de ciertos atributos durante
su ministerio aquí en la tierra. Pero en ningún momento el dejó de ser Dios
o abandonó alguno de sus atributos divinos.
Mateo 24:36
La encarnación no significa que a Jesucristo se le fue
quitado algo de su divinidad, sino que al contrario, que El asumió la plena
humanidad adicionalmente a su plena divinidad.
3. Doctrinas falsas de la "kenosis”
En el siglo XIX surgieron algunas nuevas teorías en cuanto
a la "kenosis” tal como fue enseñado en la iglesla desde los primeros
siglos. La idea principal es que el Hijo desde el momento de su encarnación
dejó todos o algunos de sus atributos divinos. Esta teoría tiene varias
formas:
a. Teoría de Thomasius, Delitzsch y Crosby
El Hijo siguió siendo consciente de su divinidad, pero
dejó algunos de sus atributos divinos atrás para asumir una naturaleza
humana auténtica.
b. Teoría de Gess y Beecher
Esta teoría da un paso más. Algunos han hablado de esta
teoría como la "encarnación a base del suicidio divino”. El Hijo dejó
atrás sus atributos divinos hasta el punto de no ejercer sus funciones
divinas durante el tiempo de su ministerio en la tierra. El ni siquiera era
consciente de su divinidad.
c. Teoría de Martensen y Gore
Durante su encarnación, el Hijo tenía dos sedes de
personalidad. En sus funciones eternas y cósmicas el siguió formando parte
de la Trinidad como siempre. En sus funciones como Salvador encarnado, él
no tenía estas cualidades, ni estaba consciente de ellas.
4. Evaluación de estas teorías equivocadas de la
"kenosis"
a. Estas teorías están basadas sobre el concepto de que
Dios y el hombre no son absolutamente diferentes y que es posible
transformar el uno en el otro. Dios puede llegar a ser otro del que en
realidad es.
b. Esta teoría contradice a la doctrina de la
inmutabilidad de Dios. Si Dios - en este caso en la segunda persona -
pudiese cambiar en sus atributos divinas, El cesaría de ser Dios.
c. De hecho, la doctrina de la Trinidad es destruida por
estas teorías, porque el Hijo humanizado ya no puede ser Dios.
d. El Cristo de estas teorías ni es Dios ni es hombre. Su
naturaleza humana es "deidad disminuida” (Warfield).
C. LA ENCARNACIÓN Y EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO
1. El significado de la encarnaci6n
La palabra "encarnación” significa - como se
desprende fácilmente del castellano - "en la carne”. La palabra se
refiere al hecho de que el Eterno Hijo de Dios asumió otra naturaleza
adicional - la humana - por su nacimiento virginal. El resultado es que
Cristo sigue siendo Dios eternamente y a la vez sigue teniendo una
naturaleza humana - ahora glorificada - también eternamente.
2. El objeto de la encarnaci6n
El objeto de la encarnación no es el Dios trino sino la segunda persona de
la Trinidad. Por lo tanto es mejor hablar del hecho que el Hijo o el Verbo
se hizo carne en vez de decir que Dios se hizo hombre. Al mismo tiempo cabe
recordar que cada persona de la Trinidad estaba activa en la encarnación:
- Gálatas 4:4 El Padre envía al Hijo
- Juan 1:14 El Hijo fue hecho carne
- Romanos. 8:3
- Mateo 1:20 El Espíritu Santo engendró a Jesucristo
- Lucas 1:35
Es importante destacar que la encarnación, a diferencia del nacimiento de
Jesucristo, fue un acontecimiento en el cuál el Hijo participó activamente
(Filipenses 2:7). El concepto de "encarnación” también presupone pre-
existencia, la cuál hemos investigado antes.
3. La necesidad de la encarnación
Una pregunta interesante es: ¿Habría la encarnación del Hijo también tenido
lugar si Adán no hubiese caído en el pecado? Duns Scotus por ejemplo
respondió afirmativamente a la pregunta, mientras Tomás de Aquino dijo que
no. Los reformadores están en este problema de acuerdo con Tomás.
Aparte de razones filosóficas en pro o en contra, la Biblia de una forma
inequivocada relaciona la encarnación con el pecado del hombre:
- Lucas 19:10
- Juan 3:16
- Gálatas 4:4
- 1 Juan 3:8
Sólamente existe un plan de Dios desde la eternidad y este plan incluye la
caída y la salvación del hombre.
4. El cambio efectuado por la encarnación
El Verbo fue hecho carne. Pero esto no significa que el
Hijo dejó de ser lo que era antes de la encarnación. Su ser divino era
exactamente igual depués de la encarnación que antes. La palabra egéneto
(gr.:fue hecho) en Juan 1:14 no implica que el Hijo cambió su
naturaleza divina por otra humana, sino que asumió la naturaleza humana de
forma adicional. El Hijo tampoco asumió una persona humana (entonces
Jesucristo tendría una doble personalidad) o sólamente un cuerpo humano
(entonces Jesucristo no seria plenamente humano, incluyendo la parte
inmaterial de la existencia humana como espíritu y alma).
5. Por la encarnación Jesucristo se convirtió en un miembro d? la raza
humana
Jesucristo recibió su naturaleza humana de Maria. Así él
realmente forma parte de la humanidad y puede identificarse en todos los
sentidos con los hombres. Es una equivocación enseñar que su naturaleza
humana fue traída del cielo (como los anabaptistas lo enseñaron). En este
caso su naturaleza humana sería una creación nueva, semejante a nuestra
naturaleza, pero no idéntica con ella. Esto tendría graves consecuencias
para la mediación de Cristo en su obra como Salvador.
6. La encarnación fue llevada acabo por la concepción sobrenatural de
la virgen María y por un parto virginal
La encarnación y el nacimiento de Jesucristo sólamente
eran posibles por la intervención sobrenatural del Espíritu Santo.
- Mateo 1:18-20
- Lucas 1:34.35
La obra del Espíritu Santo consistió en dos elementos.
a. El era la causa de lo que Maria concibió. Por lo tanto
Jesucristo no estaba bajo las consecuencias del pecado.
b. El Espíritu Santo santificó la naturaleza humana de
Jesucristo y la mantuvo libre de la polución del pecado. Esa obra
santificadora del Espiritu Santo no sólamente se limitó a la encarnación
sino fue una constante durante toda la vida de Jesucristo.
Referencias bíblicas para la concepción virginal:
- Isaías 7:14
- Mateo 1:18 (el pronombre relativo es femenino)
- Lucas 1:34.35
Esta doctrina es fundamental para la realidad y la
efectividad de la salvación en Jesucristo. Sin la realidad de la concepción
virginal de Jesucristo, no hay salvación para nosotros porque entonces
Jesucristo no es plenamente Dios o no es plenamente hombre. Aquí van dos
razones básicas para la importancia de esta doctrina:
a. El Mesías como Mediador entre el Padre y los hombres
tenía que nacer de Dios y no podía ser fruto de la voluntad humana. Lo que
es nacido de la carne es carne.
b. Así Jesucristo está libre del pecado, no habiendo
heredado el pecado de parte de José.
7. Razones para la incarnaci6n
a. Para proveer un sacrificio por el pecado
Hebreos 10:1-10 Jesucristo necesitaba una
naturaleza humana con carne y espíritu para poder ser un sacrificio real
para los pecados de su pueblo. La sangre que El derramó era tan real como
la sangre de los corderos del Antiguo Pacto.
b. Para darnos un ejemplo en la vida
1 Pedro 2:21 Jesucristo nos dio un
ejemplo como comportarnos en este mundo, sobre todo en situaciones de
sufrimiento.
c. Para revelar Dios a los hombres
Juan 1:18 Viviendo en unión completa con el
Padre, el Hijo era la única persona que de un modo perfecto podía hablarnos
del Padre. El es Aquel que nos "explica" el Padre
(exegésato = gr.: explicar).
d. Para destruir las obras de Satanás
1 Juan 3:8 Con la encarnación la destrucción
de las obras de Satanás ha empezado. La muerte de Cristo en la cruz era el
golpe decisivo contra Satanás.
e. Para ser un Sumo Sacerdote misericordioso
Hebreos 5:1-10 Dos cualidades de un sumo
sacerdote son muy importantes: el tiene que ser un hombre (quiere decir:
pertenecer a la raza humana, v.1) y tiene que ser capaz de sufrir con
nosotros y así ser misericordioso. Por estas dos razones, Jesucristo tenía
que compartir nuestra naturaleza humana.
f. Para cumplir el pacto con David
Lucas 1:31-33 En la persona de Jesucristo
se iban a cumplir las promesas dadas a David y su casa. El Mesías venidero,
que era de la casa de David, es el heredero legal del trono de Israel.
D. LA PREPARACIÓN
1. El nacimiento
Lucas nos relata los acontecimientos de la concepción
sobrenatural y el nacimiento de Jesucristo del punto de vista de María
(Lucas 1:26 - 56; 2:1 - 51). Mateo más bien nos cuenta la mismo historia
del punto de vista de José. Como había anunciado, Jesucristo nació en
Belén, posiblemente alrededor del año 4 o 5 "antes de Cristo”.
2. Su infancia
De Lucas 2:40.52 queda claro que la vida de Jesucristo
desde su niñez hasta su juventud era una vida normal y a la vez perfecta.
En su vida, el ideal de Dios para una vida humana perfecta se llevó acabo.
Viviendo junto con sus padres y algunos hermanos y hermanas más jóvenes, su
vida siempre estaba en pleno acuerdo con la voluntad de Dios (Lucas 2:52).
Desde una edad temprana, Él era consciente según su naturaleza humana de
ser el Hijo de Dios en un sentido muy especial. De Lucas 2:46.47 podemos
desprender que en su infancia el llevó acabo un estudio intenso de las
Escrituras del Antiguo Testamento. Su padre~ José posiblemente murió en una
edad bastante temprana y Jesús como hijo mayor de la familia tenía que
trabajar duro para sustentares (Mateo 13:55.56). Aparte de estas
informaciones y el relato de Jesucristo en el templo a los doce años (Lucas
2:41-52) no tenemos ninguna información sobre estos tiempos.
3. Su bautismo
En el año 27, Jesucristo tenía alrededor de 30 años (Lucas
3:23). Salió de Nazaret y fue bautizado por Juan. Haciendo esto, El aceptó
públicamente su ministerio como Mesías y Salvador y se identificó con los
hombres y su necesidad de arrepentimiento.
Dios, el Padre, aprobó esta acción del Hijo enviando al
Espíritu Santo en forma física, como una paloma (animal de sacrificio) y
proclamandole a Jesucristo como el Mesías (Lucas 3:22).
4. Su tentación
Con esta confirmación de su ministerio, Jesucristo fue
llevado por el Espíritu al desierto de Judea para ser tentado por el diablo
(Mateo 4:1). Para demostrar su capacidad y autoridad de ser el Salvador del
mundo, tenia que poner de manifiesto su total obediencia al Padre y su
poder de resistir y vencer a Satanás.
Es evidente que esta historia forma un contraste con la
tentación de Adán y Eva en el paraíso: ellos, bajo las circunstancias más
favorables cedieron a la tentación de Satanás, mientras Jesucristo bajo las
condiciones más duras le resiste. Jesucristo sale de este periodo de prueba
como vencedor y como Hijo fiel y obediente del Padre.
5. La cuestión d. la impecabilidad
a. Significado
La pregunta es: ¿Habría podido pecar Jesucristo? Hay los
que mantienen la postura que Jesucristo lo habría podido y los que piensan
que no. La primera postura es llamada "pecabilidad” (latín: posse non
peccare = capaz de no pecar) mientras la segunda es conocida como
"impeccabilidad” (non posse peccare = incapaz de pecar). Para los dos
grupos está claro que Jesucristo en realidad no había pecado. La cuestión
es únicamente: ¿podría El haber pecado teóricamente?
Por regla general - aunque no exclusivamente - los
defensores de la pecabilidad se encuentran entre los arminianos, mientras
que los defensores de su impecabilidad son calvinistas (una excepción es
p.ej. el calvinista Ch. Hodge).
b. Argumentos en contra de la impecabilidad
A continuación dos de los argumentos de los defensores de
la pecabilidad de Cristo:
- El argumento principal se basa en Hebreos 4:15 y va así: para que esta
tentación realmente hubiese sido real, Jesucristo tendría que haber
poseído la capacidad de pecar. De lo contrario, no se puede hablar de una
tentación genuina. Uno de los más famosos teólogos reformados que apoyan
esta postura es Charles Hodge. Partiendo de esta base, él argumenta que
cada tentación siempre implica la posibilidad de pecar.
- La verdadera humanidad de Jesucristo exige la posibilidad de cometer
pecados. Si Jesucristo no hubiese podido pecar, entonces no podría
realmente entendernos en nuestras tentaciones.
c. Argumentos a favor de la impecabilidad
La mejor defensa de esta postura se encuentra en la
teología sistemática de Shedd.
- El propósito de la tentación de Cristo no era averiguar si El podía pecar,
sino demostrar que El no podía pecar. La tentación llegó en un tiempo
crítico: el inicio de su ministerio. La tentación sirvió para demostrar que
Jesucristo era el Hijo de Dios que era incapaz de pecar. En este respecto
es interesante destacar que no era el diablo que inició este tiempo de la
tentación, sino el Espíritu Santo (Mateo 4:1).
- Los defensores de 1a pecabilidad de Cristo relacionan esta posibilidad
solamente con su naturaleza humana. Pero , aunque es cierto que Cristo
tenía dos naturalezas, aun así era una sola persona que no podía separarse
de su divinidad. A dondequiera que él fuera, su naturaleza divina siempre
también estaba. Si hubiese sido posible separar sus dos naturalezas (y no
es posible, véase por ejemplo las decisiones del concilio de Calcedonia)
entonces podríamos decir que su naturaleza humana habría podido pecar. Pero
puesto que no es posible separar su naturaleza divina de su naturaleza
humana y puesto que su naturaleza divina no puede pecar, la persona de
Cristo no podía haber pecado.
Además su naturaleza divina en cualquier momento es la sede de su
personalidad y no su naturaleza humana. Nunca hay que olvidar, que
Jesucristo asumió adicionalmente una naturaleza humana, sin dejar su
naturaleza. La naturaleza humana de Cristo, aparte de su naturaleza divina
no tiene auto-existencia. Además la naturaleza humana siempre se somete a
lo divino. De no ser así, lo finito sería más fuerte que lo infinito.
- Jesucristo es inmutable (Hebreos 13:8). Este atributo divino significa
que Cristo no puede cambiar en su carácter y atributos y que por lo tanto
es incapaz de pecar. Si Cristo pudiese haber pecado durante su ministerio
en la tierra, por ser inmutable, El también podría pecar ahora. En este
caso no tendríamos ninguna garantía de que El no pecaría en el futuro.
- Jesucristo es omnipotente (Mateo 28:18) y por lo tanto incapaz de pecar. Si
Jesucristo hubiese podido pecar, esto significaría que existe debilidad.
Pero no hubo ninguna debilidad en Cristo que daría la posibilidad del
pecado. No es posible ser omnipotente y a la vez capaz de pecar.
- Jesucristo es omnisciente (Juan 2:25). El pecado se aprovecha de la
ignorancia. Sí no, un engaño no sería posible (véase lo ocurrido a Adán y
Eva). Pero no es posible engañar a Jesucristo, porque EL sabe todas las
cosas, incluyendo las cosas hipotéticas e irreales.
- La supuesta pecabilidad de Jesucristo está en contradicción con los eternos
decretos y la predestinación de Dios. Si Jesucristo realmente hubiese
podido pecar, esto implicaría la posibilidad de un fracaso de su ministerio
y por lo tanto una anulación de un decreto eterno de Dios (según Efesios
1:4), lo cuál constituiría un absurdo que carece de realidad.
- La misma naturaleza de la tentación contradice a la pecabilidad de Cristo.
Santiago 1:14.15 nos enseña lo siguiente: para que la tentación alcance su
meta, hace falta una respuesta interior a la tentación exterior. Puesto que
Jesucristo no tenía una naturaleza pecaminosa (ni siquiera según su
naturaleza humana), no hubo nada en El que posiblemente habría podido
responder a la tentación.
- En las decisiones que Jesucristo tenía que tomar, su voluntad humana
siempre se había sometido a su voluntad divina. Si Jesucristo hubiese
podido pecar, entonces su voluntad humana se habría podido imponer a su
voluntad divina
- La autoridad de Jesucristo se opone a la posibilidad de haber podido pecar.
Su naturaleza divina tenía pleno control y autoridad sobre su humanidad.
Por ejemplo, nadie podía quitarle la vida a Cristo. El tenía que dar su
vida voluntariamente (Juan 10:18). Si Cristo tenía la autoridad sobre vida
y muerte, el por supuesto tenía autoridad sobre el pecado. Si el podía
detener la muerte cuando quería, podía hacer lo mismo con el pecado.
- El significado de Hebreos 4:15: Este versículo no dice que la meta de la
tentación de Jesucristo fue demostrar que El realmente podía pecar. La
intención de esta tentación era demostrar que realmente era sin pecado. El
texto no dice que Jesucristo fue tentado y puesto a prueba con todas y cada
una de las tentaciones posibles. Lo que implica Hebreos 4:15 es
sencillamente que Jesucristo fue tentado en las áreas donde un ser humano
puede ser tentado: los deseos de la carne (piedras en pan), los deseos de
lo que se puede ver (todos los reinos de la tierra) y el orgullo (los
ángeles están a su disposición). Incluso las tentaciones específicas eran
muy distintas de las nuestras.
Cuando dice "según nuestra semejanza”, significa que
podía ser tentado porqué había asumido la naturaleza humana. La frase
"pero sin pecado" significa entonces que Jesucristo no tenía una
naturaleza humana capaz de pecar.
Sus tentaciones tenían el propósito de demostrar que no
podía pecar. No tenían el propósito de verificar si podía pecar o no. Aun
así sus tentaciones eran reales porque la realidad de una tentación no
tiene nada que ver con la naturaleza moral de la persona que es tentada o
con su capacidad de ceder a la tentación. Y su capacidad de simpatizar con
nosotros no implica que Jesucristo tenía que haber sentido o sufrido
exactamente las mismas tentaciones que nosotros. No deberíamos salir en
nuestro razonamiento de nuestra propia situación como pecadores y construir
una analogía con la naturaleza de Cristo. En su persona la facultad de ser
tentado y la impecabilidad no forman ninguna contradicción.
E. SU MINISTERIO
1. El ministerio en Judea
Después de haber vencido a Satanás en el desierto,
Jesucristo comienza la primera parte de su ministerio público, llamando sus
primeros discípulos (Juan 1:35-51). El revela su poder divino,
transformando el agua en vino (Juan 2:1-11), haciendo otros milagros (Juan
2:23-25), enseñando a Nicodemo (Juan 3) y llevando la salvación hasta a los
samaritanos desdeñados por los judíos (Juan 4). Esa etapa de su ministerio
fue preparada por Juan el Bautista y llegó a su punto culminante con la
confesión de algunos samaritanos que habían encontrado al Mesías (Juan
4:42).
2. El ministerio en Galilea
La detención y encarcelamiento de Juan el Bautista era la
señal para Jesucristo de empezar su ministerio en Galilea con la
proclamación de que el tiempo se había cumplido y que el Reino de Dios
había venido (Marcos 1:14.15). Cuando rechazaron las pretensiones de
Jesucristo de ser el Mesías en la sinagoga de Nazaret, la ciudad de su
domicilio, él se instaló en Capernaum (Lucas 4:16-32). Posiblemente por más
que un año él ministraba en Capernaum y en otras partes de Galilea (Mateo
4:12-14:13; Marcos 1:14 - 6:34; Lucas 4:14 - 9:11; Juan 4:46 - 54, etc.)
revelando su poder divino sobre la creación (Marcos 4:35-41; 6:34-51,
etc.), sobre el mundo de los demonios (Lucas 8:26-39; 9:37-45, etc.), sobre
el cuerpo humano y sus enfermedades (Mateo 8:1-17; 9:1-8 etc.) y aun sobre
la muerte (Lucas 7:11-17; Mateo 8:18-26). Además Jesucristo demostró su
autoridad sobre el destino de cada persona y en el sermón del monte y otras
ocasiones el reveló su autoridad singular para proclamar las leyes del
Reino de Dios (Mateo 5:1- 7:29, etc.)
Mientras que El estaba revelando su autoridad suprema como Mesías anunciado
por los profetas, también mostró durante ese tiempo su amor para las
personas con dolencias físicas o espirituales (Mateo 9:1-8.18-22; Lucas 8:
43-48, etc.). En repetidas ocasiones el declaraba que había venido para
buscar y salvar a los que se habían perdido y ejerció su capacidad divina
de perdonar pecados (Lucas 5:20-26; 7:48-50).
De sus seguidores escogió doce discípulos (Mateo 10:1-4; Lucas 6:12-16).
Jesucristo les enseñaba sistemáticamente y les entrenó a ser apóstoles.
La autoridad con la cual El enseñó y el hecho de que El no se sometió a las
demandas de parte de los gobernantes y teólogos judíos, junto con sus
muchos milagros y otras manifestaciones de su poder divino le convirtieron
en una persona muy popular en Galilea (Lucas 4:40-42; 5:15.26; 6:17-19).
Esa popularidad llegó a su punto culminante cuando el dio de comer a las
5000 personas (Mateo 14:13-21; Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:5-13)
y las claras evidencias de que El realmente era el Mesías llevó las masas
al punto de querer coronarle rey (Juan 6:15).
3. El ministerio a sus discípulos en Perea
Después de rechazar las demandas del pueblo de ser proclamado rey y Mesías
(Juan 6:26.27), las masas y muchos de sus seguidores le dejaron (Juan
6:66.67). El se retiró al territorio de Tiros, Sidón y Cesarea Filipos
(Mateo 15:21; 16:13; Marcos 7:31 ,etc.), pero jamás podía evitar llamar la
atención de la gente. Acercándose otra vez al mar de Galilea, de nuevo sanó
y ayudó a muchos y por segunda vez dio de comer a una multitud porque tenía
misericordia de ellos (Mateo 15:29-39). Retirandose otra vez de la multitud
de gente, buscó la soledad juntamente con sus discípulos. En un momento les
preguntó: "¿Qué pensáis? ¿quién soy yo?”. Pedro se levantó y hablando
por todos los discípulos dijo:”Tu eres Cristo, el Hijo del Dios viviente”.
A continuación, Jesucristo empezó a preparar a sus discípulos para los
acontecimientos venideros en Jerusalén (Mateo 16:15-26). Al mismo tiempo,
Jesucristo dejó claro que la victoria al final sería suya (Mateo 16:27.28)
y que sus seguidores no tenían que temer nada (Lucas 12:4-12.32-34).
Su auto-revelación a sus discípulos culminó en su transfiguración cuando
tres de sus discípulos le vieron en su gloria divina (Mateo 17:1-13; Marcos
9:2-10; Lucas 9:28-36). Porque Jesucristo vino para cumplir la ley y los
profetas, Moisés (representante de la ley) y Elías (representante de los
profetas), aparecieron con El en la gloria. Después de este acontecimiento,
Jesucristo empezó su camino hacia Jerusalén para sufrir la muerte para la
salvación de los hombres. Una vez más la voz del Padre del cielo declaró a
Jesucristo ser el Hijo amado (Lucas 9:35).
F. SU PASIÓN
1. La última semana en Jerusalén
Después de haber entrado públicamente en Jerusalén en
medio de los gritos de júbilo de una multitud de personas (Marcos 11:1-10;
Juan 12:12-19; etc.), Jesucristo expulsó a los comerciantes del templo y
ejerció así su autoridad como Mesías (Lucas 19:45.46; Mateo 21:12-16). Pero
ahora el final se aceleró. Sin piedad, Jesucristo denuncia públicamente la
hipocresía de sus oponentes (Mateo 23:1-39; Lucas 20:45-47), enseñando en
el templo (Mateo 21:33-44; 22:1-14; Marcos 12:1-12; Lucas 20: 9-47).
También anunció lo que iba a ocurrir a Judea, Jerusalén y al templo (Lucas
21:20-24, etc.). Jesucristo advirtió a sus seguidores en cuanto a los
peligros que les iban a esperar (Lucas 21:9-19.25-27), anunciando su
venida como punto culminante de los juicios sobre Jerusalén (Mateo 24:29-
31; 25:31-46).
Llegada la última noche que iba a pasar con sus
discípulos, les lavó los pies, preparándoles así para la gran tarea que les
estaba esperando (Juan 13:1-11). Así Jesucristo les enseñó una lección
importante sobre la humildad (Juan 13:12-17; Lucas 22:24-30) y anunció que
Judas le iba a traicionar (Marcos 14:18-21; Juan 13:21-30). Después celebró
con sus discípulos la primera Santa Cena (Mateo 26:26-29, etc) y oró por
sus discípulos (Juan 17:1-26). Después siguió la sumisión total bajo la
voluntad del Padre en el jardín de Getsemaní (Mateo 26:39-46, etc.).
2. La captura
Después de la oración, Jesucristo está preparado a
enfrentarse con lo que sigue: su arresto. Vienen como para capturar a una
banda de terroristas y se encuentran con 11 hombres medio dormidos y uno
orando.
Los sacerdotes no se presentan en persona. Mandan a otros.
La acción se lleva acabo de noche, para poder detenerle sin causar ningún
escándalo. El beso es la señal de identificación. Dios mismo decretó estos
acontecimientos (Hechos 2:23).
Juan 18:10 dice que es Pedro le corta la oreja a un
soldado. Quiere partirle literalmente la cabeza. Lucas: Jesucristo sana la
herida (ultimo milagro).
3. Juicio anta Anás (Juan 18:12-24)
Primeramente le llevan a Anás. El era el suegro de Caifas
y todavía tenía mucha influencia entro los judíos, aunque oficialmente su
yerno era sumo sacerdote en aquel año. En esta primera investigación, Anás
quiere saber más acerca de Jesucristo, su enseñanza y sus discípulos.
Jesucristo le responde con la evidencia que El dio durante su ministerio
público.
4. Juicio anta Caifas (Marcos 14:53-15:1)
No encontraron ningún pecado contra Cristo. Si hubiese
tenido alguno, hubiera sido la hora de sacarlo a la luz, y con mucho gusto
lo hubieran hecho. Ahora surge la pregunta clave: ¿Quién es Jesus de
Nazaret?
Ahora viene el gran momentio de Caifás. Caifás es un
hombre cínico, de sangre fría. Estaba en el cargo por razones económicas.
Cuando invaden los Romanos Jerusalén, encuentran su fortuna personal,
estimado en cientos de miliones de pesetas. ¡Qué contraste entre el sumo
sacerdote judío y el Sumo Sacerdote real!
Ahora empieza otro ministerio de Jesucristo: el de
callarse en señal de juicio.
- Ante el sumo sacerdote (14-60)
- Ante Pilato (15:4.5)
- Ante Herodes (Lucas 23:9)
El sumo sacerdote ahora va al grano. Le pregunta, si es el
Cristo Jesucristo le da una respuesta clara y afirmativa, tanto a Caifás
ahora, como más tarde a Pilato (Marcos 15:2). Y lo afirma bajo juramento.
Responde con el nombre dé Dios: "Yo soy...”
Jesucristo cita Daniel 7:13.14 y Salmo 110:1 para
advertirles una vez más. Caifás rasga sus vestidos: señal de comoción. Pero
él lo tenía prohibido (Levítico 10:6; 21:10). En este momento ocurre el
rechazo oficial del Mesías.
5. Juicio ante Pilato (Marcos 15:1-5)
Otra reunión. Esta vez una reunión oficial. Cumple Salmo
2:2. El poder religioso y político están reuniendo su esfuerzos. Lo que
desde el principio intentaron, ahora lo llevan acabo. Pero los judíos no
tenían el derecho de sentenciar a nadie a muerte. Por eso Jesucristo es
entregado ahora a los romanos.
En primer lugar, Pilatos está al haberse equiparado a
Dios. Jesucristo no se defiende. Y Pilatos sabe muy bien que es inocente.
Está en interesado en saber si Jesucristo es rey de los judíos, lo cual El
afirma. Sobre todo es acusado de blasfemia, un aprieto. En principio quiere
dejar en libertad a Jesucristo. Pero se expone a la acusación de ser un
traidor.
6. Juicio ante Herodes (Lucas 23: 8-12)
Cuando Pilatos se da cuenta que Jesús es de Galilea, le
manda a Herodes, siendo aquel mandatario de Galilea. Pero Herodes toma todo
el asunto a la ligera y finalmente le devuelve a Pilatos.
7. Segundo juicio ante Pilatos (Marcos 15: 6-15)
Obligado por la insistencia de los judíos, Pilatos al
final cede a su petición: le condena a la muerte en la cruz.
8. La crucificación y la muerte de Jesucristo.
La muerte significa "separación”. Es separación de cuerpo y alma. Pero
esto solamente es el resultado de la separación entre la persona que muere
y Dios. El pecado separa al hombre de Dios. Jesucristo sin embargo no tenía
pecado personal. ¿En qué sentido murió El entonces? La muerte también es el
castigo del pecado. En el momento cuando Jesucristo llevó todo nuestro
pecado, El padre impuso él castigo, que es la muerte, sobre El. Así
Jesucristo pagó el precio por nuestro pecado. Pero Jesucristo no solamente
sufría la muerte física, sino también la muerte eterna, aunque solamente
por algún tiempo. Esto se refleja en su grito: "Dios mio, Dios mio,
¿por qué me has desamparado?”
Sin embargo tenemos que afirmar lo siguiente:
- Su muerte no significaba la separación de su naturaleza divina y humana.
- Su naturaleza divina no fue abandonada por Dios el Padre.
- El Padre no retiró su amor hacia el Mediador Jesucristo.
- La naturaleza humana y divina siguieron reunidos también en la tumba.
- Sin embargo, su naturaleza humana, por un momento, sintió el consuelo que recibió por la unión con la naturaleza divina de Cristo. Sin embargo, Jesucristo no estaba desesperado, porque incluso en sus momentos más difíciles el clama a Dios.
Los siguientes datos son importantes
- Jesucristo no murió una muerte natural o accidental. Su muerte fue la consecuencia de un acto jurídico.
- Jesucristo fue condenado como criminal.
- Jesucristo fue condenado por un juez romano. Los romanos tenían fama por sus leyes y su justicia y representaron el poder judicial más importante de mundo. El juicio delante de un juez romano demostraba claramente su inocencia.
- Condenando al Mesías inocente, el juez romano se condena a si mismo y a la justicia humana.
- Tenía mucho significado que Jesucristo no fuese apedreado o decapitado, según las tradiciones de los judíos. La manera de su ejecución era romana y quedó reservada para los criminales más terribles. De esta manera, Jesucristo se convirtió en una maldición: Deuteronomio 21:23 y Gálatas 3:13.
9. El entierro
Su entierro forma parte su humillación.
a. El retorno del hombre al polvo es representado en la
Biblia como castigo del pecado (Génesis 3:19).
b. La permanencia del Salvador en la tumba era una
humillación (Salmo 16:10; Hechos 2:27.31).
c. Su entierro demuestra que el realmente había
muerto.
10. ¿Qué ocurrió durante la muerte de Jesucristo?
Muchos pretenden (incluso el credo apostólico) que Jesucristo bajó al
infierno, o al Hades. Vamos a investigar si realmente existe una base
bíblica para tal afirmación. Básicamente existen cuatro pasajes bíblicos
que son tomados en cuenta en este respecto:
a. Efesios 4:9: la expresión "...descendido
primero a las partes más bajas de la tierra...” es tomada por algunos como
referencia al hades. El argumento de Pablo es sencillamente que la
ascensión de Jesucristo presupone que antes descendió. Lo contrario de
ascensión sería entonces la encarnación (Juan 3:13). La expresión ”lo mas
profundo de la tierra” tiene su base en Salmo 139:15, y allí tampoco me
refiere al infierno.
b. l Pedro 3:18.19. Hay los que creen que este
pasaje se refiere al hecho de que Jesucristo bajó al infierno. En este
caso, la palabra "espíritu” se refiere al alma humana de Jesucristo y
implica que Jesucristo predicó o proclamó algo entre su muerte y su
resureccion en el hades. Sin embargo, la palabra "espíritu” se refiere
al Espíritu Santo y al hecho de que Jesucristo proclamó por este Espíritu
Santo la salvación durante los tiempos de Noé. Durante los siglos, esta
interpretación ha sido la más común. Las iglesias protestantes
tradicionalmente han enseñado que Jesucristo predicaba en el Espíritu a
través de Noé a los hombres desobedientes que vivieron durante el diluvio y
los que cuando Pedro escribe la carta son espíritus presos
c. Pedro 4:4-6 parece que habla de una predicación
de Jesucristo a los muertos. Pero posiblemente habla del mismo grupo de
personas que 1 Pedro 3:18.19. Porque el juicio "en carne” lógicamente
tiene que haber tenido lugar durante sus vidas. De todos modos este pasaje
entonces hablaría de un caso hipotético, porque ellos no respondieron a la
predicación del evangelio.
d. Salmo 16: 8-10 (citado en Hechos 2:25-
27.30.31). ¿Se puede concluir del versículo 10 que Jesucristo estaba el
el infierno (hades) antes de la resurrección?
Sin embargo, la palabra "nefesh" (hebr.:
alma) muchas veces es usada en el hebreo como pronombre personal y la
palabra "sheol” como expresión de la muerte. Si esto es así,
tenemos aquí un paralelismo perfecto. En este caso, Jesus no permaneció ba
jo el poder de la muerte. Esta interpretación harmoniza perfectamente con
la interpretación de Pedro en Hechos 2:30.31 y de Pablo en Hechos 13:
34.35. En los dos ejemplos, el salmo es mencionado para comprobar la
resurección de Jesucristo.
Aquí van algunos de las diferentes interpretaciones del credo de Nicea.
a. La Iglesia Católica refiere la expresión al 'Limbus
Patrum". Cristo bajó para predicar el evangelio a los santos del ATy
para aplicar la redención a ellos.
b. Los luteranos lo toman como un descenso real al hades
para proclamar su victoria sobre Satanás y los huestes de las tinieblas
c. Los anglicanos: mientras que Jesucristo estaba muerto,
su alma se fue al paraíso para explicar a los justos el evangelio.
d. Calvino y el catecismo de Heidelberg lo entienden en un
sentido metafórico: en la cruz Jesucristo sufrió las penas del infierno.
La Biblia más bien nos da la impresión que la naturaleza
humana y divina de Jesucristo estaban juntos (de una manera inexplicable
para nosotros) en el tiempo de su muerte. En ese tiempo Jesucristo era más
bien pasivo y no activo.
G. SU RESURRECCIÓN
1. El hecho de la resurrección
a. La tumba vacía
b. Las apariciones de Jesucristo
- Juan 20:11-17 A María Magdalena.
- Mateo 28:1 A María.
- 1 Corintios 15:5 A Pedro y a los doce.
- Lucas 24:13-35 A los discípulos camino a Emaús.
- Lucas 24:36-43 A los 10 discípulos.
- Juan 20:26-29 A los 11 discípulos.
- Juan 21:1-23 A los 7 discípulos en Galilea.
- 1 Corintios 15:6 A más que 500 discípulos.
- Mateo 28:16 - 20 A los 11 discípulos en la ascensión.
c. La existencia de la Iglesia
La existencia a parte de la realidad de la resurrección
sería impensable. La enseñanza central de la Iglesia siempre ha sido el
hecho de la resurección.
d. El cambio obrado en los discípulos
Los discípulos no esperaban la resurrección. Ellos no
habían entendido que Jesucristo en repetidas ocasiones había hablado de su
resurrección. Por lo tanto sólamente el hecho de la resurrección mismo
puede explicar el cambio obrado en su actitud. Ninguna otra explicación
tiene sentido.
e. El día de pentecostés
Los discípulos ahora proclaman sin miedo que Jesucristo
vive. Pedro mismo, que hace pocos dias había negado a su Señor ahora
públicamente y sin miedo está proclamando el mensaje de la
resurrección.
f. Cambio del día de descanso al domingo
Cambiar algo tan substancial como el día de reposo del
sábado al domingo puede ser explicado sólamente por un acontecimiento tan
inusual y unico como la resurrección.
2. La naturaleza de su cuerpo de la resurecci6n
a. Era un cuerpo real
b. Se trataba del mismo cuerpo que fue puesto en el sepulcro
c. Era un cuerpo que ya no estaba bajo las limitaciones de antes
3. La naturaleza de la resurrecci6n
¿En que consiste precisamente la resurrección?
- El cuerpo y el alma de la naturaleza humana de Cristo se unen otra vez.
- La naturaleza humana - cuerpo y alma - es restaurada y elevada a un nivel más glorioso que antes.
- Igual que los creyentes más tarde, Jesucristo recibió un cuerpo glorificado que es incorruptible, inmortal, glorioso, poderoso y espiritual. "Cuerpo espiritual " no significa que el cuerpo no es un cuerpo real, sino que el es perfectamente adaptado a una existencia espiritual.
El cuerpo de Cristo había sufrido ciertos cambios. Por lo
tanto, sus discípulos no le reconocieron fácilmente. Además Jesucristo
podía aparecer y desaparecer de modo sorprendente (Lucas 24:31.36; Juan
20:13.19; 21:7). A la vez su cuerpo era un cuerpo real y material (Lucas
24:39).
Su resurrección tenía un doble significado:
- Era una declaración del Padre que el último enemigo fue vencido, la pena pagada y la condición para la vida cumplida.
- La resurrección simbolizaba lo que ocurrirá con los miembros del cuerpo místico de Jesucristo en su justificación, nacimento espiritual y futura resurrección.
- Romanos 6: 4.5.9
- 1 Corintios 6:14
- 1 Corintios 15:20-22
4. El autor de la resurecci6n
Jesús resucitó en su propio poder. El es la resurrección y la vida (Juan
11:25) y declaró que tenía el poder de poner la vida y para volverla a
tomar (Juan 10:16). Sin embargo, la resurrección no era exclusivamente su
obra: frecuentemente se habla de ella como obra de Dios en general (Hechos
2:24.32; 3:26) o del Padre (Romanos 6:4; Gálatas 1:1)
5. El significado de la resurrecci6n
a. Demuestra que Jesucristo es el Hijo de Dios
b. Confirma la verdad de todo lo que Jesucristo dijo
c. Asegura la resurrección de todos
d. Asegura el juicio venidero
e. Confirma para el creyente su aceptación para con Dios
f. Garantiza al creyente el poder para su servicio
g. Garantiza la resurrección del creyente
h. Confirma a Jesucristo como Cabeza de la Iglesia
H. LA ASCENSIÓN
1. El carácter
La ascensión de Jesucristo no recibe tanta atención como
su resurrección, por ejemplo. Aquí van algunos pasajes que se refieren a la
ascensión:
- Lucas 24:50-53
- Hechas 1: 6-11
- Juan 6:12
- Juan 14:2.12
- Juan 16:5.10.17.28
La ascensión es la ascensión visible de la persona del
Hijo de la tierra al cielo, según su naturaleza humana. La ascensión, sin
embargo, no era solamente un cambio de lugar. Ella incluye un cambio
adicional en la naturaleza humana de Cristo. Ahora su naturaleza humana se
adapta perfectamente a la vida en el cielo.
2. El significado
a. Final del periodo de la limitación
Ahora Jesucristo no está más sujeto a las limitaciones de
la naturaleza humana antes de su glorificación.
b. Exaltación
c. Precursor
d. Ministerio de Sumo Sacerdote
e. Preparación de un lugar para los creyentes
f. Señorío sobre la Iglesia
g. Prepara la venida del Espíritu Santo
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